Vestidor: fondo, puertas y cajones, las medidas que realmente deciden Un buen vestidor no se valora solo por su anchura. Debe guardar la ropa con la orientación adecuada, abrir las puertas y permitir sacar los cajones sin choques. El volumen anunciado se vuelve útil cuando cada compartimento corresponde a un gesto y a objetos reales. La respuesta breve Parte de tu ropa y sus dimensiones y dibuja después el armario equipado y abierto. Distingue fondo exterior, fondo útil y espacio ocupado por las puertas. Comprueba compatibilidad de accesorios, holguras de montaje y fijación a la pared en las instrucciones del sistema. Contar usos antes de multiplicar los estantes Separa ropa colgada, ropa doblada, accesorios pequeños y objetos poco utilizados. Mide conjuntos representativos: abrigo en su percha, pila de jerséis, caja y zapatos. Un vestuario compuesto principalmente por prendas colgadas no requiere la misma distribución que un armario para ropa de hogar. Cuenta lo que debe permanecer visible y accesible cada día. Sitúa los objetos de uso menos frecuente en zonas que requieran más manipulación, sin prever un acceso peligroso. La distribución se construye a partir de las personas usuarias, su alcance y sus hábitos. Haz un inventario suficientemente preciso para evitar accesorios inútiles. Un compartimento adicional solo aporta valor si guarda algo. A la inversa, demasiados cajones pueden consumir altura y presupuesto cuando unos estantes sencillos servirían para parte del contenido. Tres fondos que no deben confundirse El fondo exterior incluye el mueble tal como se instala. El fondo interior corresponde al espacio realmente utilizable después de paredes y trasera. Puertas, raíles y accesorios pueden modificar todavía el almacenamiento y el tamaño total. Pide un plano acotado de la combinación completa. Una percha debe sostener la prenda sin comprimirla contra la puerta. Mide el conjunto con una prenda gruesa, no la percha vacía. Un armario poco profundo puede utilizar otra orientación para colgar; eso cambia la visibilidad y la forma de sacar la ropa. Para cajas, comprueba el fondo con tapa y espacio de agarre. Una caja que entra al milímetro pero no sale con facilidad no es una buena unidad de almacenamiento. La elección debe permitir movimientos, no simplemente hacer coincidir dimensiones de una ficha. Puertas abatibles y correderas: probar el acceso real Las puertas abatibles necesitan una zona de giro; las correderas desplazan esa limitación, pero normalmente no abren toda la fachada a la vez. La solución adecuada depende de la cama, los pasos y la anchura de los compartimentos. Dibuja la puerta en el momento de coger una prenda. Comprueba especialmente cajones y accesorios extraíbles. Deben poder salir con la puerta en una posición normal. Un raíl, una bisagra o una anchura de apertura pueden impedir una combinación que parecía viable en un dibujo frontal. La guía PAX/KOMPLEMENT muestra la utilidad de leer por sistema: cuerpos, puertas y accesorios se eligen conjuntamente. Eso no significa que elementos de dimensiones parecidas sean intercambiables entre marcas o generaciones. Haz confirmar las referencias de la configuración elegida. Elemento | Dimensión o movimiento que registrar | Riesgo evitado Zona para colgar | Prenda en percha y fondo útil | Puerta que comprime la ropa Cajón | Extracción completa y espacio delante | Cajón bloqueado por puerta o cama Puerta abatible | Giro y tirador | Choque con el mobiliario Puerta corredera | Anchura realmente abierta | Compartimento difícil de alcanzar Estante alto | Altura y acceso previsto | Almacenamiento poco utilizable a diario Calcular el espacio delante sin inventar una norma Imaginemos una habitación ficticia con 1,10 m entre la fachada del armario cerrado y la cama. Un cajón que avanza 0,45 m deja 0,65 m entre su borde y la cama. Todavía hay que colocarse, inclinarse y manejar el contenido. El cálculo describe la geometría; por sí solo no valida ergonomía ni accesibilidad. Reproduce la situación con cinta de enmascarar en el suelo y un cartón que represente el cajón. Haz el gesto de sacar una prenda y retroceder. Esta simulación permite comparar cajón, estante y barra sin construir el mueble. Piensa en los usos simultáneos. Dos personas que se preparan a la misma hora pueden estorbarse ante una fachada aparentemente amplia. Repartir las zonas cotidianas entre dos lados puede ser más útil que añadir un compartimento central. El espacio de montaje no es la altura final Un mueble alto puede necesitar espacio adicional para ensamblarse, levantarse o recibir las puertas. La guía IKEA indica alturas mínimas diferentes para determinadas configuraciones. Esas cifras pertenecen a ese sistema: utiliza las instrucciones de tu modelo, no una holgura universal. Examina techo, rodapiés, enchufes, tuberías y falta de escuadra. Una anchura medida solo a ras de suelo puede ocultar un estrechamiento en altura. Toma varios puntos y entrega un plano con obstáculos. El acabado debe permitir un montaje real, sin improvisar cortes no previstos. La fijación antivuelco también forma parte de la configuración. La guía PAX indica fijación a la pared y elementos adecuados al soporte. Para tu mueble, sigue sus instrucciones e identifica la pared antes de instalar. Un armario pesado o lleno no se vuelve estable por simple intuición. Pedir una composición completa y un plano de equipamiento Compara configuraciones equivalentes: cuerpos, puertas, raíles, bisagras, cajones, estantes, barras y accesorios necesarios. Una fachada atractiva puede mostrarse sin parte del equipamiento interior. El presupuesto debe precisar qué incluye, qué es opcional y qué corresponde al montaje. Guarda referencias, instrucciones y planos junto con la lista de compartimentos. Servirán para sustituir una pieza o cambiar la organización después. Antes de validar, recorre el plano como un día: ropa de la mañana, orden por la noche, ropa limpia y objetos ocasionales. El vestidor debe facilitar esa secuencia sin exigir reorganizarlo constantemente. Para tener a mano □ Mide la prenda en su percha y la caja con espacio para cogerla. □ Comprueba los cajones con las puertas realmente abiertas. □ Prepara espacio de montaje además de la altura final. □ Compara el conjunto completo de accesorios compatibles. ¿Las puertas correderas siempre ahorran espacio? Reducen el giro delante de la fachada, pero el sistema ocupa fondo y limita la zona abierta en cada momento. Comprueba cajones y compartimentos. ¿Se pueden comprar los cuerpos y añadir puertas después? Solo si se confirman compatibilidad y disponibilidad de las referencias. Dimensiones próximas y apariencia similar no bastan. ¿Puede montarse un armario que cabe bajo el techo? No necesariamente. Ensamblarlo, levantarlo y colocar las puertas puede requerir espacio adicional indicado en las instrucciones. Fuentes y referencias PAX y KOMPLEMENT: guía de compra — IKEA — https://www.ikea.com/fr/fr/files/pdf/cb/26/cb2631f2/fy24_pax_hfb04_r1_024-web.pdf